Aug. 09, 2026
En Hechos 25 y 26 encontramos a Pablo defendiendo su fe y dando testimonio de la verdad acerca de Jesucristo ante autoridades que no necesariamente estaban dispuestas a aceptarla. La historia de Galileo nos recuerda una realidad importante: la verdad no deja de ser verdad porque sea rechazada por la mayoría. Las opiniones pueden cambiar, las autoridades pueden cuestionar y las personas pueden incluso considerar absurda una afirmación, pero la realidad no depende de nuestra aceptación. Pablo enfrentó acusaciones, oposición y escepticismo, pero permaneció firme en su testimonio. Su confianza no estaba basada en la aprobación de quienes lo escuchaban, sino en aquello que había experimentado y creía verdadero: la muerte y resurrección de Jesús. En este estudio de Hechos 25 y 26 veremos cómo Pablo defendió su fe, cómo respondió ante Festo y el rey Agripa, y qué podemos aprender de su manera de permanecer firmes frente a la oposición.






