Aug. 02, 2026
Como creyentes, somos extranjeros y peregrinos en este mundo. Por eso, Dios nos llama a vivir de una manera distinta: rechazando los deseos que combaten contra el alma y reflejando el carácter de Cristo en medio de una sociedad que muchas veces se opone al evangelio. Una vida santa y una conducta honorable pueden convertirse en un poderoso testimonio que glorifique a Dios. En 1 Pedro 2:11–25 descubrimos que el mayor ejemplo de esta clase de vida es Jesucristo. Él soportó el sufrimiento injusto sin responder con pecado ni venganza, sino confiándose al Padre. Gracias a Su sacrificio fuimos perdonados, sanados espiritualmente y llamados a seguir Sus pisadas. ¿Cómo podemos vivir fielmente para Cristo cuando enfrentamos la injusticia? Acompáñanos en este estudio expositivo de la Palabra de Dios.






